Falsos mitos sobre la audiología

A veces las creencias populares ponen en riesgo nuestra salud…

Como casi cualquier rama de la salud, la audiología está rodeada de mitos, falsas creencias populares que, más que ayudar, pueden poner en riesgo nuestra salud. En este artículo vamos a tratar de desmontar algunos de los más populares.

Eso sí, nunca está de más recordar que lo mejor ante cualquier problema relacionado con los oídos es ponerse en manos de un profesional.

 

Los oídos de vuelven dependientes con el uso de audífonos

Falso. Una pérdida auditiva que no se trata a tiempo produce un cambio en el centro de audición del cerebro, lo que dificulta la comprensión del lenguaje en situaciones acústicas complejas. Los audífonos deben adaptarse muy pronto, no solo para mejorar la audición, sino también para preservar las funciones del cerebro.

 

La pérdida auditiva es más común en las personas mayores

Falso. Las personas mayores son el grupo con más probabilidades de padecerla. Si bien, las estadísticas reflejan que un 65% de las personas con pérdida auditiva son menores de los 65 años. Un 60% de ellos aún estudian o trabajan.

 

La pérdida auditiva llega con la edad y no podemos hacer nada al respecto

Falso. Quizás era cierto hace muchos años para algunas enfermedades auditivas. Con los adelantos de hoy en día, casi el 95% de las personas que padecen pérdida de audición pueden utilizar audífonos.

 

Debemos esperar hasta que nuestra audición empeore bastante antes de consultar con un especialista

Falso. Mientras más tiempo esperes, más difícil resultará tratar la pérdida auditiva.

 

¿Las personas con sordera total llevan audífono?

No, del mismo modo que una persona ciega no lleva gafas, la sordera total no requiere audífono. Lo que hace la audiología es aprovechar lo que conocemos como los “restos auditivos” de la persona con pérdida de audición. Por eso los audífonos no sirven a quienes no les queda nada de ella.

 

El centro del equilibrio está en nuestro oído

Cierto. La explicación es que es en el oído es dónde se sitúa el sistema vestibular, que es el encargado de coordinar el equilibrio. Por este motivo, la mayoría de las veces, los vértigos tienen su origen en el oído, generalmente a causa de alguna alteración del sistema vestibular.

 

Los bastoncillos no son para los oídos

El oído es el único órgano que se limpia solo. Por lo tanto, los bastoncillos son completamente inútiles.

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