La miopía afecta más a las niñas gallegas que a los niños

Del cómputo total de los pacientes atendidos en los establecimientos sanitarios de óptica, el Colegio de Ópticos-Optometristas de Galicia ha extraido que un 30% de las niñas y adolescentes de entre 6 y 16 años son miopes, mientras que un 20,5% de los varones de su misma edad tienen este problema refractivo. El presidente del colegio, Eduardo Eiroa, explica que esta diferencia porcentual entre géneros no está justificada por ninguna causa objetiva, ya que “la miopía no está ligada al sexo”. Además, señala que a esas edades las exigencias académicas son las mismas para ambos sexos al cursar la Educación Secundaria Obligatoria, y la única razón para esta variación serían los hábitos individuales de cada persona.

Hasta ahora la miopía, uno de los problemas visuales de mayor expansión en el mundo, se atribuía generalmente a causas genéticas. Estudios científicos han demostrado que la miopía es más frecuente en niños y niñas que pasan menos tiempo al aire libre. Por ello, los ópticos-optometristas gallegos recomiendan que los niños y niñas pasen al menos tres horas al día jugando al aire libre.

Además, los ópticos-optometristas indican que la miopía tiene su mayor aumento entre los 12 y los 15 años. En la década de los 70, el porcentaje de jóvenes miopes se movía sobre un 20%, y si se retroceden años estas cifras continúan descendiendo. La gran cantidad de horas que se dedican a la visión próxima en el estudio, trabajo u ocio con el empleo de dispositivos electrónicos es un factor ambiental que potencia la aparición y posterior desarrollo de la miopía. Además, la mejora del servicio y la asistencia sanitaria favorece la detección, seguimiento y estudio de los miopes.

El tipo de lentes de contacto conocido como Orto-K y las bifocales o multifocales (lentes de contacto y/o gafas) consiguen limitar y pausar el crecimiento de la miopía en valores que pueden llegar al 50%, sobre todo en miopías inferiores a 6.00 dioptrías. “Cuanto menor sea la edad en la que se inicie el empleo de este tipo de correcciones, más efectivas serán. En la actualidad, se están desarrollando estudios para conseguir lentes de contacto personalizadas, que tengan en cuenta la curvatura propia de cada ojo, más eficaces para combatir la miopía”, matiza el presidente del colegio profesional.

Cada vez son más los niños y niñas que utilizan frecuentemente lentes de contacto y abandonan las gafas por cuestiones de comodidad, mejora de la visión o apariencia física. Un 80% de los niños y niñas de entre 6 y 12 años manifiestan su satisfacción con el uso de lentes de contacto. Los usuarios deben exigir que un profesional adapte sus lentes de contacto de forma correcta a los ojos con un examen completo y una prueba previa de porte, además de instrucciones de manipulación y mantenimiento de las mismas.

El procedimiento para realizar un examen visual en los establecimietos sanitarios de óptica es muy sencillo, ya que el médico de familia o pediatra le facilitará al paciente la hoja de interconsulta y con ella podrá acudir a cualquiera de las ópticas adheridas al convenio con la Consellería de Sanidade. Los ópticos-optometristas realizan, además de la evaluación del estado refractivo (graduación de la vista), una exploración optométrica completa con diversas pruebas, tales como el estudio de la reacción pupilar que puede indicar posibles problemas neurológicos, la prueba de visión del color, la rejilla de Amsler (para evaluar el correcto funcionamiento de la mácula), la transparencia de medios y el estado de la visión binocular (test de Worth). Una vez efectuada la revisión se entregará al paciente un informe con los resultados de la exploración para el médico de familia o pediatra, quienes, a su vez, en caso necesario remitirán al paciente a un especialista para su valoración y diagnóstico y posible tratamiento.

 

Fuente: CNOO

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